domingo, 18 de marzo de 2012

Inside the wall (parte I)

Crónica del sexto recital de Roger Waters en Argentina

El ritual se repite casi calcado cada vez que un recital de magnitud planetaria aterriza en la inmensidad del estadio de River. La comunión de las afortunadas 40 mil almas que caminan cuadras y cuadras es total, no importan ni el caos de tránsito, ni las colas, ni las horas de espera, ni siquiera el precio de las gaseosas: todo se diluye en el preciso instante en el que uno entra a la cancha y se enfrenta por primera vez cara a cara con el escenario, todavía mudo y en estado de reposo.
Es difícil describir lo que se siente en el momento exacto en el que se dejan atrás las escaleras y por fin se emerge a la grandiosidad de las tribunas de River. Año tras año, recital tras recital, la emoción se siente igual y corre rápida por las venas. Sin embargo este 2012 las cosas son un poco diferentes y el ritual rockero por excelencia luce algo alterado. El impresionante muro a medio construir intimida y marca la cancha de entrada dejando en claro que aquí no habrá divismos pop, ni fuegos artificiales festivos, y mucho menos jugarretas entre el ídolo y su público. La sensación se hace carne en la espera, que carece de los típicos juegos colectivos que se arman de tribuna a tribuna con una ausencia notoria: la ya clásica ola. Solo un ritual surgirá espontáneo y masivo cuando, entre la estudiadísima selección de temas que conforman la previa, se escucha De música ligera, y el estadio entero corea y aplaude la voz de alguien que quizás, algún día, pueda volver a cantar. Pasadas las nueve de la noche los musicalizadores comienzan a afinar la puntería y disparan sobre los asistentes con Imagine y Mother, dos temas del gran gran John Lennon: indefectiblemente se siente que el comienzo está cerca.   


La patada inicial llega con los inconfundibles acordes de “In the flesh”, el fuego y todo el poder del ídolo rockero que sale al escenario para transformarse en ese fascista personaje portador de la verdad. El muro se enciende y se transforma en una gigantesca pantalla que aplasta todos los sentidos con sus hipernítidas y terribles imágenes, a la vez que las torres de sonido, ubicadas alrededor y por fuera de todo el anillo de tribunas del estadio, nos atraviesan con el sonido de inmensos motores de aviones de guerra y fuego de metralla. Rasantes, los cazas pasan por sobre nuestras cabezas y todos instintivamente nos damos vuelta buscándolos hasta que vemos a uno de ellos, allí está, cruza el cielo del estadio y se estrella contra el escenario. “The thin ice” llega entonces, desgarradora a través de la intacta voz de este hombre de 69 años, que comienza su catarsis mostrándonos la foto de su padre muerto en la Segunda Guerra Mundial. Los rostros de soldados y civiles, los años y las guerras se van sucediendo tanto en la pantalla central como en el muro, multiplicándose por miles hasta el infinito sobre cada uno de los ladrillos y en nuestra retina. De pronto todos se convierten en un océano de fuego que fluye desde la pared hacia nosotros y el comienzo de “Another Brick in the wall, part 1”, con el primer solo de guitarra de Waters incluido, es solo una mínima muestra de la solidez e impecabilidad de toda la banda. Los helicópteros atronan a nuestras espaldas, el maestro aparece en forma de títere gigante, verde y con los ojos en llamas, nuestros brazos se alzan y las gargantas gritan ese estribillo que tantos directores de escuela deberían escuchar cada mañana. Llegan los chicos que invaden el escenario con toda su fuerza y vitalidad para cantar a voz en cuello, acercarse sin miedo al maestro y echarlo agitando sus manos. Waters se suma a ellos, los acompaña tocando su guitarra y alzando los brazos también, sabiendo que estos pibes argentinos no pertenecen a ningún colegio privado sino a uno de los tantos barrios humildes de nuestro país; mientras, las guitarras de Snowy White, Dave Kilminster y G.E. Smith, acopladas a la perfección con el órgano Hammond de Harry Waters  nos van llevando hacia el apoteótico final. 






Roger nos saluda ahora en un muy forzado castellano y aprovecha para dedicar la función a las Madres de Plaza de Mayo y a Ernesto Sábato, luego de lo cual nos comenta, ya en su idioma natal, que “Mother” la va a cantar a dúo consigo mismo, gracias a una filmación de 1980 en la que está mucho más joven y mucho más arruinado. Cuesta creer que este atlético señor, tan insólitamente parecido a Richard Gere, pudo haber terminado con su sufrimiento personal simplemente desintegrándose en las manos de la más dulce de las sobredosis. Su fuerza interior, la lucha que libró y plasmó en uno de los hechos creativos más impresionantes del siglo XX, y el sentido que hoy ha encontrado su mensaje, lo ponen, seguramente, a la par de los más afamados candidatos al premio Nobel de la Paz. 
“Goodbye blue sky” puebla nuevamente el muro de aviones, un muro que en la semi penumbra del escenario comienza a crecer, rodeando peligrosamente a la banda, que poco a poco va quedando encerrada por los ladrillos puestos a mano por sombras fantasmales que se deslizan sigilosamente entre los músicos. Las bombas comienzan a caer sobre la pared, son bombas con forma de cruces, signo pesos, estrellas de David, medialunas árabes, logos de Shell y de Mercedes Benz que caen y se fusionan en una especie de masa sanguinolenta que amenaza con rebalsar y ahogarnos a todos. El muro nos mostrará y a la vez se nutrirá, para ir creciendo hasta cerrarse, de todo lo que se proyecte sobre él: las fotos de los muertos, las bombas, la sangre, el delirio neonazi, ese grito desgarrador y anónimo que intenta romperlo infructuosamente y, entre otros personajes, las mujeres que marcarán el destino de Pink. Pasarán así “Empty spaces”, “What shall we do now?”, “Young lust”, “One of my turns” y “Don’t leave me now” junto a las proyecciones de las secuencias de animación que crearon el ilustrador Gerald Scarfe y el propio Waters  para la película y nuevas escenas que modernizan el discurso de las filmadas por Alan Parker en 1982. Es impactante la proyección de la escena que muestra la cópula entre las dos flores, precedida por horrendas raíces que agitan los ladrillos y los abren sin llegar a romperlos; y la aparición de esa hembra siniestra, que fagocita a Pink como si fuera una viuda negra, convertida en un enorme títere verdoso, macabro y fatal. 





“Another brick on the wall, part 3” suma al muro, que a esta altura solo posee tres diminutas ventanitas por donde se intuye a la banda, toneladas de basura televisiva  conformada por políticos vomitando sus mentiras, escenas de violencia callejera y avisos publicitarios varios. La pared se transforma ahora en un inmenso televisor, cuya pantalla estalla en mil pedazos porque ya no puede soportar tanta mierda y cobardía. Macabramente liberado, el muro cobra aún más vida y late al ritmo de los ladrillos que intentan despegarse pero inexorablemente vuelven a unirse, cubiertos otra vez por miles de rostros que naufragan y desaparecen en un océano de sangre que se pierde en una negrura infinita. Desde una pequeña ventana que todavía queda abierta, en la ahora espantosa inmensidad del muro, Waters canta completamente desolado “Goodbye cruel world”, mientras todos desesperamos por poder ayudarlo porque lo entendemos, porque alguna vez, o siempre, hemos estado también detrás de nuestro propio muro sin poder salir. Y porque quizás en el mundo entero se estén levantando muros para aislarnos cada vez más los unos de los otros. Con el final del tema la pared se cierra definitivamente y queda sellada, como si el mismo Waters se hubiera amordazado después de decirnos adiós. Los primeros acordes del tristísimo Adagio de la 5ª Sinfonía de Mahler comienzan a sonar y nos anuncian un intermedio que nos dará solo unos pocos minutos de breve respiro.  




lunes, 12 de marzo de 2012

Moda del siglo XX en el Museo de la Mujer

Curso: Grandes diseñadoras del siglo XX
Lic. Andrea Castro

El mundo de la moda, paradójicamente, siempre ha estado gobernado por hombres. Desde tiempos inmemoriales grandes personajes y diseñadores le han impuesto a las mujeres, con qué vestirse pero, sobre todo, con que torturar sus cuerpos. A pesar de ser resistidas y criticadas, desde Cocó Chanel en adelante, fueron muchas las mujeres que se animaron a cambiar esta historia, su historia, nuestra historia.



Objetivos:
• Observar la evolución de la indumentaria femenina a lo largo de un siglo en el cual, gracias al aporte de las mujeres, pudo transformarse en un producto capaz de acompañar los radicales cambios que a cada una de ellas les tocó transitar.
• Desentrañar el largo camino hacia la funcionalidad que las mujeres recorrieron en busca de su libertad vestimentaria en relación directa con el contexto social, político y económico de cada una de las décadas del siglo XX. 

Contenidos: 
• Moda para la mujer y ropa para el hombre. Los primeros movimientos de reforma en el arte y la moda femenina. Los hombres que iniciaron el camino: Paul Poiret y Mariano Fortuny.
• La Primera Guerra  Mundial y la moda funcionalista. El cuerpo liberado. Los felices años 20, el charleston y la Garçonne. Madeimoselle Chanel: sencillez y comodidad. La reinvención de la indumentaria femenina a partir de la masculina. El furró negro, el tejido de punto y la bijouterie invaden el guardarropa. El arte se comienza a conjugar con la moda: Sonia  Delaunay, sus vestidos simultáneos y sus diseños textiles. 






• Los años 30: el renacer de la elegancia. Madelaine Vionnet, el corte al bies y las prendas sin costuras inspiradas en la Grecia Clásica. Su sucesora: la gran Madame Alix  Grès. Elsa Schiaparelli y sus escandalosos diseños surrealistas.
• El fin de la Segunda Guerra y la llegada del New Look. Las maravillosas prendas de Dior: una nueva cárcel para la mujer. 1960: la verdadera revolución. El nacimiento de la cultura joven. El comienzo de la liberación femenina. Carnaby Street y la innovación de la mano de las jóvenes inglesas. Mary Quant, la minifalda y los primeros lineamientos deportivos en la indumentaria de calle. Sonia Rykiel y el triunfo definitivo del tejido. 





• La década del 70 entre la utopía hippie y la rebeldía punk. La indumentaria femenina como una forma de expresar las opiniones personales.  Zandra Rhodes y el desarrollo del diseño textil. Vivienne Westwood: la madre de la moda punk y la guardiana de la ironía inglesa.
• Los años 80: vestirse para tener éxito. Donna Karan, la Cocó Chanel de fin de siglo. Prendas cómodas y distinguidas para la mujer ejecutiva. Rei Kawakubo: la estética japonesa que shockea a las mujeres occidentales. La irregularidad y la imperfección como signo de vida. 





Dirigido al público en general, a estudiantes de diseño de indumentaria y vestuario, a diseñadores y a toda persona interesada en las cuestiones de género y su estrecha relación con la moda. No se requieren conocimientos previos para tomar el curso.

Metodología: exposiciones audiovisuales abiertas al debate. 
Duración: 8 clases los días miércoles de 18 a 20 hs. 
Lugar: Museo de la Mujer: Pasaje Rivarola 147 - CABA  
Informes e inscripción: andreacastro20@gmail.com  



martes, 17 de enero de 2012

La cartera de Leonardo


En medio de miles de dibujos de inventos mecánicos, piezas de artillería, piezas de anatomía y de la naturaleza, realizados por Leonardo da Vinci y recogidos en el Codex Atlanticus aparecen algunos fragmentos de un diseño al que nadie prestó mucha atención durante 500 años. Hasta que en 1978, el erudito Carlo Pedretti, identificó al mencionado dibujo como un bolsoaparentemente diseñado por el artista alrededor de 1497.




Primero, Agnese Sabato y Alessandro Vezzosi, ambos pertenecientes al Museo Ideale Leonardo Da Vinci, procedieron a montar el diseño de los fragmentos encontrados. Se cree que el maestro hizo varios dibujos de la misma bolsa, pero que se han perdido. En segundo lugar, como un homenaje a la ciudad de Florencia, una ciudad que ha sido famosa desde siempre por sus trabajos en cuero, la casa de moda Gherardini ha traído el bolso de Leonardo nuevamente a la vida. 

 


Carla Braccialini diseñó para la firma la cartera denominada "Pretiosa" (que significa "precioso") basándose en el dibujo rescatado de Leonardo. La misma fue confeccionada a mano por artesanos y con la utilización de materiales de lujo que incluyen un espectacular bordado en piel de becerro y una manija de bronce en relieve.
La forma de la cartera recuerda al atril de "La Anunciación",  obra pintada por Leonardo en el taller de Verrocchio, por sus patrones de rotación, sus espirales y sus motivos florales, volutas y follajes. Con un sistema de cierre único, se cree que la cartera fue diseñada a finales del primer periodo milanés de Leonardo, en torno a 1497. 







martes, 25 de octubre de 2011

Inauguración de la muestra “Diálogos de luz”

El jueves 3 de noviembre a las 19 hs. en la librería Menéndez, ubicada en Paraguay 431, se inaugurará la muestra “Diálogos de luz” integrada por obras de la fotógrafa argentina Lucila Bensasson de Pasqualini. La exhibición se podrá visitar hasta el 29 de noviembre de lunes a viernes de 10 a 19 hs. con acceso libre y gratuito. 




Acerca de la obra
Sin luz, nuestros ojos serían inútiles. Sin luz, las tinieblas nos impedirían admirar la belleza natural de nuestro planeta. Sin luz, el hombre no hubiera sido capaz de experimentar la pasión de la creación artística.
Rozando el ensayo fotográfico las obras que integran esta muestra nos invitan a reflexionar sobre estos temas, mostrándonos la diversidad y los matices de las luces que iluminan nuestro entorno natural y urbano. Lucila Bensasson nos propone desde sus imágenes un recorrido por estrechas callejuelas casi medievales, apacibles playas, inconmensurables cielos, misteriosos y sacrosantos interiores, interminables mares y tradicionales ciudades que cargan sobre sus espaldas siglos de historia. El perfecto manejo del claroscuro y la sutil coloración que tiñe la contundencia del blanco y negro contribuyen a que atardeceres, noches de luna llena y días de sol pleno, lleguen a nuestros ojos como si fueran lejanas postales que desde siempre estuvieron guardadas en el fondo de nuestros más profundos recuerdos. 
Texto: Andrea Castro.   

Siena, Toscana (Italia)

Campiña Toscana (Italia)

Iglesia de Skalholt (Islandia)

Punta del Este (Uruguay)
 
¿Cómo ver el mundo si no existiera la luz?  La del sol, la  de la luna, o la de los focos inventados por nosotros. Ella y su compañera la sombra, van variando de un momento a otro, de una época del año a otra, según la hora,  el movimiento, o las nubes.  Van creando un diálogo con las cuatro dimensiones y así animando edificios, calles y ciudades; a la vez que cobran vida cielos, mares, montañas, bosques, piedras, texturas. Quisiera retener esos instantes, porque apenas pasados unos minutos, nos dicen frases diferentes tanto la luz, como la sombra y los espacios; quisiera poder atrapar esa atmósfera única e irrepetible, antes de que callen. Lucila Bensasson.


Siena, Toscana II (Italia)

Torre Mozza, Toscana (Italia)

Piedigrott, Calabria (Italia)

Estuario del río Tajo (Lisboa)

Acerca de Lucila Bensasson de Pasqualini
Arquitecta y ambientalista  argentina, consolida su formación en fotografía, iniciada en 1987 en el Fotoclub Argentino, con  David Beniluz, Ataúlfo Pérez Aznar, Julie Weisz, Judy Dater, Esteban Marco, Javier López  Rotella y Raquel Bigio.  Ha ganado diversos premios y ha participado en exposiciones colectivas en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, en la Universidad de Belgrano, en el Centro Cultural Borges, en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires y en la Sisley Gallery de New York (“New Proposals for Argentine Art”), entre otras. A lo largo de su trayectoria también realizó muestras individuales en el Barcelona café, en las Escuelas ORT, en la Sociedad Central de Arquitectos de Bs. As., en el Centro Cultural General San Martín, en la Alianza Francesa de Bs. As., y en el Café Monserrat donde se exhibió en agosto del corriente año su muestra "...ARGENTINA...." En el mes de septiembre fue convocada para participar de La Semana del Arte 2011 en el marco del Gallery Nigths de Puerto Madero.

Inauguración: jueves 3 de noviembre a las 19 hs.
Exhibición: hasta el 29 de noviembre de lunes a viernes de 10 a 19 hs.
Menéndez libros: Paraguay 431 -  CABA. Entrada libre y gratuita

viernes, 23 de septiembre de 2011

Semana del Arte 2011 - Arte en el Madero Mystic

Semana del Arte 2011  – Gallery Nigths de Puerto Madero   

ARTE EN EL MADERO MYSTIC


Sumándose a la  ya tradicional  Semana del  Arte, que se celebra en la Ciudad de Buenos Aires durante el mes de Septiembre, se llevará a cabo, del martes 26 al jueves 29 del mencionado mes, esta muestra colectiva federal de artistas contemporáneos. La exhibición, curada por la Arqta. Alejandra Tejeira, reunirá las obras de 100 artistas de todo el país que no han querido dejar pasar la oportunidad de mostrar su trabajo en nuestra ciudad. 

La megamuestra, que ocupará todos los niveles del barco Madero Mystic Art + Fan, incluirá una sección de invitados especiales,  actividades entre las que se destacan artistas pintando en vivo, charlas y sorteos, y una Tienda de Arte en la que se venderán obras de pequeño formato, miniesculturas y fotografías a precios accesibles, para que el arte llegue a todos los que deseen disfrutar de él.

El Vernissage se realizará el jueves 29 de septiembre a las 19 horas, coincidiendo con la noche del Gallery Nigths de Puerto Madero. En la inauguración estarán presentes los artistas que integran la muestra y, gracias a sus desinteresadas donaciones, se sortearán varias obras entre todas aquellas personas que hayan visitado la exposición desde el primer día de apertura. El público podrá visitar la exhibición desde el 26/9 al 29/9 (ver cronograma de horarios) con entrada libre y gratuita. 




Artistas invitados:
Los artistas invitados que nos acompañarán presentan una extensa trayectoria y han recibo Grandes Premios Provinciales, Nacionales e Internacionales en la categoría Pintura, Dibujo y Grabado.

Fernando Martínez


Nicolás Menza



Mirta Narosky



Marta Pérez Temperley



Raúl Ponce



Artistas participantes:

Mabel Abalo, Liliana Noemí Aguirre, Mónica Albisu, Sonia Alejandra Almada, Hersilia Álvarez, Gustavo Anglese, Andrea Arcuri, Mónica Ardaiz, María Agustina Bainotti, Alfredo Balbuena, Silvia Basso, Silvia Battistuzzi, María Laura Baylac, Fernando Bekir, Mirta Benavente, Lucila Bensasson de Pasqualini, Ana Laura Blejer, Roxana Boyer, Claudio Braier, Néstor Budano, Nancy Caridad, Norma Carrara, Edy Carusso, Analía Belén Castrillo, Héctor Darío Cauda, Mariela Cirer Lesta, Silvia Ciurca, Adry Colombo Speroni, Fabiana Corsino, Pedro de Matteis, Emilio Delgado, Ester Di Girolamo, Cecilia Díaz, Jessica Doval, Juan Echeverría, Martina Estrada, Liliana Fabbian, Beatriz Fernández, Marita Fernández Barragán, Ester Ferraro,  Adriana Ferrer Bovo, Mario Oscar Filippo, Doris Fonrouge, Inés Galán, María Marta Giorgi, Karmen González, Leandro Granato, Diego César Gutiérrez, Carolina Himmel, Isabel Hooft, Mariana Jantus, Alejandra Jorquera, Vivi Julliand, Matías Kritz, Pilar Franco Laplace, Betina Levin, Laura Lorenzini, Cecilia Macedo, Verónica Mackinson, Mathias Mallmann, Nito Marciglio, Marcelo Martínez Casas, Ornella Maturo, Lía Eva Mc Donnell, Sandra Beatriz Melian, Olga Mesoraca, Beatriz Mornau, Gabriela Noto, Cristina Novelli, Marina Olmi, Cristina Padilla, Magda Paladino, Darío Parvis, Betina Pels, Guillermo Pena, Zelmira Peralta Ramos, Gabriela Pérez, Andrés Piatek, Daniela Pisarev, Verónica Puiggari, Adrián Riccio, Pablo Risso, Lucia Rodríguez, Noelia Rodríguez, Ernesto Santiago Rojas, Mariel Ruiz, Paola Sáenz, Sergio Santancieri, Cristina Sikora, Nelson Tarqui, Jorge Tejera, Marisa Tessitore, Tiny Thomsen, Malala Tiscornia, Gonzalo Trigo, María Corina Vázquez, Horacio Veneziano, Liliana Waisman, Lidia Yanquelevech, Gabriela Zapponi.




Cronograma de actividades:

26/9: 18 a 20 horas, apertura de la muestra y de la tienda de arte.
27/9: 12 a 20 horas, apertura de la muestra y de la tienda de arte.
17 hs Darío Parvis pinta en vivo.
18:30 hs. Atelier abierto de la artista Mirta Narosky. Charla sobre su arte y pintura en vivo.
28/9: 12 a 20 horas, apertura de la muestra y de la tienda de arte.
17 hs Darío Parvis pinta en vivo.
18:30 hs. charla “El arte pop como motor del diseño en la Argentina” por la  Lic. Andrea Castro.
29/9: 12 a 24 horas, apertura de la muestra y de la tienda de arte.
19 horas: Noche de Gallery Nights. Vernissage con artistas pintando en vivo y sorteo de obras entre todos los asistentes. 




Para agendar:

Exhibición: del 26 al 29 de septiembre. Entrada libre y gratuita
Horarios: 18 a 20 hs. (26/9); 12 a 20 hs. (27 y 28 /9); 12 a 24 hs. (29/9)
Noche de Gallery Nights: jueves 29 de septiembre de 19 a 24 hs.
Entrada: libre y gratuita
Madero Mystic Art + Fun: Azucena Villaflor y Olga Cossettini, Dique 3 (Puerto Madero altura Av. Belgrano)




Coordinadora General Gallery Nights Puerto Madero: Grace Grisolia
Producción y curaduría: Arqt. Alejandra Tejeira
Asistente de producción: Andrea Castro
Diseño Gráfico: Soledad Finoli

lunes, 5 de septiembre de 2011

El arte pop como motor del diseño en la Argentina

Al Pop argentino se lo acusó durante mucho tiempo de importar una moda, un estilo y una ideología que no nos pertenecía, sin apreciar la originalidad y el sinfín de procesos creativos que generó tanto en el arte conceptual como en el desarrollo de las disciplinas de diseño que comenzaron a hacerse fuertes a partir de los años ochenta. Lawrence Alloway, crítico invitado como jurado del Premio Di Tella 1966, afirmaba en una nota en la revista Primera Plana: “aquí, los artistas que he visto son extravagantes en extremo, se los mira con desconfianza: eso no quiere decir que los artistas sean anormales. Ellos son normales, la sociedad argentina es la infranormal, exagerada, puntillosa, controladora”.




La década del 60 fue en nuestro país un momento cultural único que, si bien se inició como reflejo del quiebre artístico e ideológico que se estaba experimentando internacionalmente, logró incorporar elementos autóctonos y populares que posicionaron a nuestros artistas como fuertes referentes dueños de una identidad propia, autorreferencial y ligada al conceptualismo. Por primera vez nuestros creadores no se mimetizaron con lo que estaba sucediendo en la flamante capital del arte en la que se estaba transformando la ciudad de Nueva York; tampoco lo desconocieron. Muy por el contrario, encontraron en el Arte Pop una nueva forma de expresar y criticar al folklore urbano de una sociedad argentina que todavía permanecía fuertemente atada a esquemas conservadores.
Si bien el momento de madurez del lenguaje pop vernáculo puede situarse durante el apogeo del Instituto Di Tella, es cierto que sus trabajos derivaron en pocos años en propuestas cada vez más relacionadas con el arte de los medios y el incipiente mundo del diseño. La alianza comercial que generó Dalila Puzzovio con la tradicional zapatería Grimoldi para producir y vender sus  dobles plataformas; la creación de moda, estilos e imágenes (estás últimas para revistas como Vogue o Harper’s Bazaar) por parte del dúo Cancela-Mensejean; la reflexión sobre el arte y el mundo de la moda que planteó Eduardo Costa a través de sus Fashion Fictions y la labor simultánea de Edgardo Giménez como publicista, diseñador de objetos y escenógrafo, son solo algunos ejemplos que nos deben hacer reflexionar sobre el verdadero origen del diseño en la Argentina. 




En el año 1967 Dalila Puzzovio ganó el 2º Premio del Premio Internacional Di Tella al presentar una instalación (Doble Plataforma) que se transformó en un objeto artístico masivo. La fría estructura geométrica que contenía una sucesión de coloridos zapatos de plataforma de 14 cm. de altura, “ideales para subirse a ellos y ver las cosas desde otra perspectiva, oteando el horizonte”, fue el punto de partida del recorrido que los jurados tuvieron que realizar por gran parte de las sucursales de la tradicionalísima zapatería Grimoldi, para ver exhibidas en sus vidrieras y a la venta las ya famosas plataformas de la futura ganadora. Con una impecable jugada comercial, Dalila consiguió transformar su instalación en un verdadero work in progress al asegurarse que la empresa pusiera a su disposición los mecanismos de producción necesarios para fabricar los modelos y, como si esto fuera poco, los exhibiera y pusiera a la venta a pesar del rotundo contraste que generaban con sus propios productos: el éxito en sucursales  ubicadas en Liniers y Mar del Plata, fueron una sorpresa para la empresa. El año anterior Puzzovio también había obtenido el 2º Premio, del Premio Nacional Di Tella, con un gigantesco autorretrato pintado por artesanos afichistas de cine. Enmarcada por lamparitas, como si fuera el espejo del camarín de una artista, su imagen recostada sensualmente en la arena remitía en forma directa a una de las tantas producciones de fotos que, hasta el día de hoy, se publican en las revistas de moda. La obra ejemplificaba su firme creencia de que arte y moda tienen destinos semejantes (lo estético), no solo por el hecho de que su cuerpo estaba pintado a imagen y semejanza del de Verushka, la modelo de Vogue del momento, sino porque además, un texto de la famosa revista se adjuntaba en el catálogo de la muestra.





Mucho más intensamente que Dalila, el dúo integrado por Delia Cancela y Pablo Mesejean se vinculó desde sus comienzos con la moda, un universo en el cual los modistos de alta costura comenzaban a transformarse en diseñadores, las modelos en supermodelos y los desfiles en complejas puestas en escena. Juntos realizaron escenografías y vestuarios para los espectáculos teatrales del Centro de Experimentación Audiovisual del Di Tella, colecciones y desfiles propios, y producciones fotográficas e ilustraciones para la revista Vogue. Apropiándose del lenguaje de la moda, transformaron sus bocetos de moda en obras artísticas y sus cuadros en vestidos y accesorios. La sensibilidad femenina, el hedonismo juvenil y la visión de un mundo vital, tecnológico y de cuento de hadas, fueron temas recurrentes en sus trabajos, entre los que se pueden destacar la instalación Love and Life, que incluía el retrato de la supermodelo Jean Shrimpton vestida de astronauta; una performance para las Experiencias Visuales ’67, que combinó moda y comunicación a través del diseño de prendas para los empleados del Di Tella; y la edición y venta de la revista Yiyisch (lindo en idioma armenio) para las Experiencias ’68 del mencionado Instituto. Cuenta Grace Coddington (Directora Creativa de la American Vogue) que Cancela-Mesejean “hacían a la gente lucir como flores…me acuerdo…de vestidos de jersey y seda como tubos, sin costuras, que eran geniales. Empezaron jugando con telas, colores y bordados, y luego se volvieron más simples, como ese vestido negro de jersey que es la quintaescencia de lo que hoy llamarían minimal y en ese momento nadie lo entendió” (1).




Eduardo Costa, junto a Juan Risuleo, fue otro de los artistas que hizo propio el lenguaje visual y escrito de la moda para generar la obra Una moda (relato): 4 páginas de la revista mexicana Caballero que exhibían falsas joyas. Partiendo del libro El sistema de la moda de Roland Barthes, ambos artistas señalaban que habían encontrado un “nuevo campo para la creación de obras de arte: el de los textos y fotografías de moda”, un contexto lingüístico y de significación novedoso capaz de tomar metáforas literarias clásicas para describir las vestimentas: entre las falsas joyas se encontraban los cabellos de oro, ideales para que las muchachas rubias los entremezclaran con los propios. Cuando Costa llegó a Estados Unidos, Leo Castelli, un afamado galerista de la ciudad de Nueva York, lo mandó directamente a la revista Vogue para publicar su falsa joya aro-oreja. Richard Avedon le hizo las fotos y así nacieron los Fashion Fictions “obras que desafiaron a la institución moda al colarse en ella y hacerla reflexionar sobre sus cánones y posibilidades” (2).




Edgardo Giménez, también llamado el afichista de la cultura, fue el encargado de promocionar desde lo gráfico la interminable sucesión de eventos que acontecieron por aquellos días, de la mano de colores estridentes, dibujos planimétricos y destacadas tipografías. En el año 1965, junto a Dalila Puzzovio y Charlie Squirru, Edgardo alquiló durante 40 días un espacio público de publicidad ubicado en la esquina de Florida y Viamonte (el corazón de la llamada Manzana Loca), en el cual era habitual ver publicidades de grandes empresas como Coca-Cola o Aerolíneas Argentinas. Los tres artistas expusieron allí un enorme poster, pintado por profesionales de la agencia Meca a partir de un collage diseñado por ellos mismos, con la enorme pregunta ¿Porqué son tan geniales? sobre sus respectivos retratos. Esta autopropaganda fue mucho más que un gesto de provocación hacia las numerosas críticas y escándalos que producían las actividades de los artistas pop: fue una nueva forma de vender un nuevo arte que salía a la calle para anunciar la llegada de un nuevo estilo de vida. Multifacético y artista visual autodidacta, como suele definirse, Giménez también se acercó a la escenografía (en dos films del director Héctor Olivera), a la arquitectura (diseñó entre otras la casa de Romero Brest en City Bell) y a la creación de objetos utilitarios creativos y estéticos, al formar parte de Fuera de Caja, centro de arte para consumir.




Este dream team de “artistas – diseñadores”  que transitaron en los ’60 un camino impensado para la sociedad argentina de los ‘50, tuvo en Marta Minujín a su representante más radical. Empecinada en demoler cuanta estructura conservadora se mantuviera en pie a su alrededor, Minujín generó, a través de sus instalaciones y happenings, un tsunami de sensaciones que se apoderaron de los 5 sentidos de todos los que tuvieron el privilegio de formar parte y visitar sus obras. Hoy podemos decir que el diseño y la manipulación de los espacios, de las luces, del sonido y de las imágenes en obras como La Menesunda (1965), Simultaneidad en simultaneidad (1966), Minuphone (1967) y Minucode (1968) abrieron las puertas a un arte de participación y sentaron las bases para toda una generación de futuros diseñadores multimediales.




El cierre del Instituto Di Tella en 1970 fue visto por la gran mayoría como el fracaso de este movimiento rupturista. Años más tarde el comienzo de la dictadura sepultó por mucho tiempo el legado artístico y cultural de esos años maravillosos, produciendo un apagón cultural que duró alrededor de 15 años. Durante el 2010, exposiciones como  Imán Nueva York (en la Fundación Proa), La consagración de la Primavera (en la Fundación OSDE) y Marta Minujín, obras 1959-1989 (en el MALBA) volvieron a fijar la mirada, al igual que en los años ’90, en la escena cultural y artística de ese momento, generando una nueva puesta en valor de sus artistas y acercando su legado a las generaciones más jóvenes. Hoy, 50 años después, quizás necesitemos volver al Pop para entender porque desde la Menesunda (primer ambientación en el mundo que incorporó un circuito cerrado de televisión) a los programas de Marcelo Tinelli, una de nuestras obsesiones es la de mirar y ser mirado.  

 (1)Victoria Lescano. Followers of Fashion. Buenos Aires 2004. Pág.: 30
(2)María José Herrera. Catálogo de la muestra Pop! La consagración de la primavera. Buenos Aires 2010. Pág.: 41




Texto e imágenes: Andrea Castro.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Inauguración de la muestra fotográfica ..."Argentina..."

La fotógrafa Lucila Bensasson de Pasqualini inaugura esta muestra de fotografías blanco y negro, integrada por una selección de paisajes de nuestro país que esconden un sutil mensaje ecológico en su conjunto.

"Paisajes de otros tiempos. Ancestrales misterios que aún siguen siendo develados. Soledad y aridez extrema conquistada por el hombre y, paradójicamente, devastada por él mismo. Tierras antiguamente dominadas por gigantes que hoy muestran sobre su superficie irreverentes huellas de contemporáneas zapatillas, descubiertas gracias a la mirada urbana de la artista. Una mirada que también supo observar e inmortalizar la belleza y la inmensidad de una tierra que hoy sufre los embates de una Gaia que se sacude, tiembla y vomita su descontento sobre la raza humana que intenta dominarla".  
Texto: Andrea Castro







Inauguración: 17/8 a las 19:30 hs.
Lugar: Café Monserrat
Dirección: San José 524 CABA
Hasta el: 26 de agosto