martes, 23 de noviembre de 2010

¡Arte, arte, arte......Marta Minujín invade el Malba!

El jueves 25 de Noviembre inaugura en el Malba – Fundación Costantini la que promete ser una de las muestras de fin de año: Marta Minujín. Obras 1959-1989. La retospectiva está integrada por más de  100 obras que hacen foco en su producción histórica de las décadas del 60, 70 y 80. Curada por Victoria Noorthoorn, la exposición invita al público a adentrarse en las obras y las acciones más y menos conocidas de la artista, realizadas tanto en Buenos Aires como en París y Nueva York, entre otras ciudades. “El objetivo principal de esta exposición es acercar al público la complejidad, coherencia, y densidad crítica de una obra que conocemos poco; y enfatizar su pertinencia contemporánea”, sostiene la curadora. 

Marta 2010 (Foto Matías Roth)

Marta en su estudio 2010

La exhibición se organiza, a grandes rasgos, de manera cronológica e incluye desde sus pinturas de 1959 y sus tempranas obras informales hasta sus ambientaciones multicolores de 1964 y 1965; desde sus trabajos sobre los medios de comunicación en 1966 hasta su experiencia hippie hacia 1968; desde sus óperas ficcionales en 1972 hasta sus proyectos de crítica sobre la realidad latinoamericana durante los tardíos años 70, para luego extenderse a sus proyectos de participación masiva. El diseño expositivo presenta un formato afín a la vorágine de la artista, con paneles curvos y diagonales que invitan a introducirnos en su laberinto creativo. Incluye obras pertenecientes a colecciones públicas y privadas, 20 proyecciones con registros fílmicos, la reconstrucción y recreación de obras históricas e importantes documentos del prolífico archivo de la artista.




Están representadas en ella, entre muchas otras,  sus obras más paradigmáticas: La destrucción (1963), ¡Revuélquese y viva! (1964), La Menesunda (1965), El Batacazo (1965), Simultaneidad en Simultaneidad (1966), Importación-Exportación (1968), Kidnappening (1973), The Soft Gallery (1973), Imago Flowing (1974), La academia del fracaso (1975), Comunicando con tierra (1976), El Obelisco de pan dulce (1979), El Partenón de libros -que realizó con títulos prohibidos durante la dictadura militar en 1983- y Operación Perfume (1987).  Malba también exhibe en su terraza una selección de esculturas producidas por la artista durante los últimos 20 años.  “En líneas generales, la exposición se concentra en la Minujín que no conocemos dadas las escasísimas exposiciones analíticas que se organizaron sobre su obra en nuestro país. Me refiero a las facetas relativas a una producción que además de libertad, vorágine, exceso y egocentrismo, se caracteriza también por su método, precisión, rigor, resistencia, generosidad y un fundamental espíritu crítico, todas cualidades que claramente han contribuido a conformar una producción de vanguardia tan variada como compleja y a constituir a Marta Minujín en una autogestora de proyectos artísticos como no ha visto la Argentina”, explica su curadora.


Colchones (París 1965). Archivo Marta Minujín

Importación Exportación. (Bs. As. 1968). Archivo Marta Minujín
 
Para acompañar la impresionante exposición Malba editó una importante publicación de 300 páginas, bilingüe español– inglés, con la reproducción color de las obras representadas; una introducción de Eduardo F. Costantini, fundador y Presidente de Malba; un ensayo curatorial a cargo de Victoria Noorthoorn (El vértigo de la creación), que dialoga con diversos textos elaborados por un equipo de investigación; una sección de obras, con textos de Jimena Ferreiro Pella; un cronología artística internacional, a cargo de Victoria Giraudo y, finalmente, la sección documentos que permite acceder a una selección de textos históricos. 



Actividades relacionadas con la exposición

- Encuentro con la artista y la curadora (a cargo de Marta Minujín y Victoria Noorthoorn)
Lunes 29 de noviembre a las 18:00 Auditorio. Entrada libre y gratuita. Las entradas se entregarán una hora antes del inicio de la actividad, hasta agotar capacidad de la sala.
- Visitas guiadas
Miércoles y viernes a las 17:00
Domingos a las 18:00

Del 26 de noviembre al 7 de febrero de 2011
Sala 5 (2º piso), sala 3 y terraza (1º piso)
Malba: Avenida Figueroa Alcorta 3415
Entrada general: $20 (miércoles: $8,00)
www.malba.org.ar

domingo, 31 de octubre de 2010

Humanidad y geometría son lo mismo

Con esta frase cerró Fabián Bianchi Lastra la impecable visita guiada que realizó a través de las obras que integraron la excelente muestra Geometría en el siglo XX en la Daimler Art Collection, que estuvo montada en el Malba hasta el 25 de octubre. Bianchi Lastra es diseñador industrial y docente de la UBA pero, fundamentalmente, ama la geometría; esto lo transforma en la persona ideal para recorrer, analizar  y comprender  este período tan particular de la historia reciente del arte. Se sabe, el arte abstracto no goza de la simpatía del público tanto como el figurativo, pero esconde un mundo nuevo, un paradigma de belleza diferente y significados que valen la pena descubrir. La curadora de la muestra, Renate Wiehager, tomó 100 obras de una de las colecciones corporativas más importantes y antiguas de Europa para narrar 100 años de historia del arte, dividiéndolas en cinco núcleos temáticos que mostraron el nacimiento y posterior desarrollo de la abstracción desde 1905 hasta nuestros días.



Fabián aclaró de entrada: “el arte abstracto es no representativo y no referencial del mundo exterior, es un arte que plantea nuevas apropiaciones intelectuales y sensibles de la forma y el espacio”. “El valor principal de estas obras tiene que ver con su polisemia, es decir con las múltiples lecturas e interpretaciones que pueden tener al no estar acotadas a un tema especifico. Sus autores privilegiaron la libertad de expresión e interpretación, al trabajar desde una inagotable experimentación, brindándonos la posibilidad de apreciar texturas, materialidades, laboriosas formas de construcción” y expresiones creativas profundamente relacionadas con su contexto histórico.
El recorrido comenzó por el modernismo clásico, donde se destacaron obras pertenecientes a la escuela de la Bauhaus, cuyo legado completo fue declarado por la Unesco Patrimonio de la humanidad, el constructivismo y el arte concreto. “Estos artistas han dejado obra material, un enorme trabajo, belleza, fruición y espiritualidad. Estaban comprometidos con su tiempo y sus ideas, fueron perseguidos, criticados,  denostados y pertenecieron a un período muy complejo de la cultura humana”. Su arte recompuso el espíritu, ellos plantearon posturas filosóficas y teosóficas respecto a lo que hacían, en medio del abismo social que se vivió a principios del siglo XX: “el arte es una investigación en el plano de lo ideal” decía Adolf Hölzer, autor que, la curadora de la muestra, rescata como el  primer antecedente de la Bauhaus.

Josef Albers .Structural constellation F-14  (1954)
©2010 The Josef and Anni Albers Foundation / SAVA, Buenos Aires

Josef Albers. Homage to the Square: Between 2 Scarlets (1962)
©2010 The Josef and Anni Albers Foundation / SAVA, Buenos Aires 

Aún hoy algunas personas se niegan obtusamente a llamar a estos trabajos obras de arte, por lo que se las comenzó a denominar expresiones artísticas a partir de las postulaciones que en los años 60 realizó el grupo Vanguardia Zero. El segundo núcleo de la muestra reúnió  la producción de los artistas que lo integraron y plantearon que para reformular el arte había que empezar de cero: “son obras muy diferentes pero todas critican el modo tradicional de entender la obra de arte y su forma de presentación, en particular lo estático y la convención de que hay un marco  que la contiene y a partir del cual transcurre”. A pesar de que el grupo reunió tendencias muy distintas, que pasan por el arte óptico, el arte cinético y el arte conceptual, siempre se mantuvo fiel a reflexionar sobre: “el tiempo en la obra, su modificación, su no estaticidad, la interrelación con el  observador que genera un nuevo tipo de apropiación intelectual y sensible por su parte, y el uso de materiales no convencionales y accesibles en relación a los utilizados en el arte tradicional”.
La tercera sección conceptual tenía que ver con el  desarrollo del minimalismo en Europa y América, una corriente potente, vinculada con el racionalismo, que se inició en 1957 en Nueva York a partir de un grupo de artistas que, luego de decretar la muerte del arte abstracto europeo, decidieron crear un arte nuevo con otros elementos, reduciendo al mínimo  todas las organizaciones de la forma en sus producciones artísticas. Este movimiento tuvo una gran expansión a todo el mundo y llegó hasta nuestros días manifestándose también en la arquitectura y el diseño en general. 

Julio Le Parc. Continuel Mobile (1966)
©2010 Julio Le Parc / ADAGP, Paris / SAVA, Buenos Aires
Mathieu Mercier.Drum and Bass 2 (2002)
©2010 Mathieu Mercier /BILD KUNST, Bonn/ SAVA, Buenos Aires 

 A partir de aquí nos empezamos a encontrar con obras que remitían al inicio de este largo camino o a algún artista en particular,  como si desde mediados y finales del siglo se mirara hacia atrás para volver a contar la historia del quiebre más importante que sufrió el arte a comienzos del mismo. Forma, línea y espacio era el último núcleo temático y cerraba el círculo con obras de artistas contemporáneos que basaron sus trabajos en estos tres elementos compositivos. “En la Bauhaus el estudio de los maestros clásicos era una costumbre, toda producción abstracta se hacía reconociendo el valor de las obras legadas por los grandes maestros, Hölsen daba clases de composición de los autores renacentistas y de estudio de perspectiva” Hoy se puede evocar la misma idea de perspectiva renacentista partiendo de una estética totalmente renovada, de una geometría y de un grado de abstracción totalmente diferentes. “La cultura humana reformula continuamente todo, reformula el conocimiento, reformula el arte (…) uno de los conocimientos más reformulados por el hombre es la geometría; pudimos ver sus diferentes usos en todas estas corrientes artísticas porque ella es una práctica intencional de la cultura humana”, concluyó Bianchi Lastra.


Pietro Sanguinetti
Sylvie Fleury. Formula one dress



Texto: Andrea Castro. 
Fotos: cortesía Prensa Malba

martes, 12 de octubre de 2010

"El arte pop como motor del diseño en la Argentina"

Este es el título de la charla con la que estaré presente en el Festival Internacional de Diseño, organizado por el Centro Metropolitano de Diseño de la Ciudad de Buenos Aires. Invitamos a diseñadores, estudiantes, artistas y público en general a compartir con nosotros esta nueva oportunidad para reflexionar sobre el origen del diseño en nuestro país, disfrutando de una charla amena, acompañada de una gran cantidad de imágenes.

Al Pop argentino se lo acusó durante mucho tiempo de importar una moda, un estilo y una ideología que no nos pertenecía, sin poder apreciar la originalidad y el sinfín de procesos creativos que generó tanto en el arte conceptual como en el desarrollo de las disciplinas de diseño que comenzaron a hacerse fuertes a partir de los años ochenta. Hoy la puesta en valor de los artistas que integraron el Instituto Di Tella nos permite acercar su legado a las nuevas generaciones.

 
Martes 26 de octubre de 18:30 a 20 horas
Fundación Honrar La Vida
Rivadavia 1356 CABA
Entrada libre y gratuita


martes, 5 de octubre de 2010

Invasión 68 Praga

La noche del 21 de agosto de 1968 los ejércitos de los países integrantes del Pacto de Varsovia invadieron la ciudad de Praga, terminando con el corto período de libertad política en Checoslovaquia, que fue conocido en el mundo con el nombre de Primavera de Praga. En medio de la confusión de la invasión liderada por los soviéticos, un joven de tan solo 30 años, Josef Koudelka salió a la calle para documentar ese momento crítico, retratando a un pueblo entero que se defendió con lo que pudo. 


Invasión 68 Praga en la Fundación OSDE, en el marco del Festival de la Luz 2010
La impresionante belleza de la ciudad se transformó, a través de su lente, en el telón de fondo ideal para enmarcar a miles de personas que, portando palos, ladrillos, troncos, sogas y banderas destruidas (pero banderas al fin) se enfrentaron a los tanques y a los soldados que de la noche a la mañana irrumpieron en su vida. A medida que la destrucción y el caos se apoderaron de la ciudad, los vecinos se organizaron para repartir los diarios a mano y pegar, en los monumentos y en los frentes de sus casas, dibujos y carteles de denuncia hechos  por ellos mismos. Cuando los rumores los alertaron sobre el comienzo de las detenciones, no se quedaron atrás y rompieron los carteles que indicaban los nombres de las calles y las numeraciones de las casas para despistar al enemigo.
En las imágenes tomadas por Koudelka los viejos lloran, los jóvenes levantan sus puños cerrados en alto y las mujeres intentan dialogar con los soldados;  pero todos, hasta los niños, rodean los inmensos tanques e impiden su paso. Las fotos son estremecedoras porque retratan tanto a los ciudadanos checos como a los enemigos, muchos de los cuales, miran directamente a la cámara en una postura desafiante. Solo unos pocos lucen abatidos, como si hubieran tomado conciencia de la grandeza de ese pueblo que se ha unido para defenderse con uñas y dientes.  Durante esa semana, en la cual el trajín y la rutina diaria se detuvieron completamente, Koudelka fue más allá y no dudó en subirse a un tanque ruso para poder fotografiar los hechos desde el punto de vista contrario, plasmando así, en toda su potencia y esplendor, la reacción del pueblo checo.



El trabajo febril de Koudelka no se limitó solamente a realizar las tomas ya que paralelamentefue revelando y copiando. Durante el mismo año, y gracias a un conservador del museo Smithsonian, las fotos  pudieron salir del país rumbo a Estados Unidos. Allí se presentaron como de autor desconocido hasta que en 1969 fueron publicadas por la Agencia Magnum bajo el pseudónimo PP (Prague Pothographer), para continuar resguardando a Koudelka (a pesar que estaba exiliado desde 1970)  y sobre todo a sus padres que continuaban viviendo en Checoslovaquia. Por su trabajo, ese fotógrafo anónimo recibió la Medalla de Oro Robert Capa y luego de 16 años, en 1984, pudo confesarle al mundo su verdadera identidad. Recién en 1990 las imágenes podrán ser publicadas en su país natal, siendo reconocidas como un testimonio invalorable de aquellos días.

 “Lo que retraté en Checoslovaquia fue parte de mi vida,  no fotografíe una guerra, sino mi país”.  Josef Koudelka





Texto: Andrea Castro. 

Copyright todas las imágenes: Josef Koudelka/Magnum Photos, de la muestra Invasión 68 Praga organizada por la Fundación Aperture y coproducida con Magnum Photos.

sábado, 2 de octubre de 2010

La historia de Tiffany & Co.

A pesar de haber dejado de ser la Capital de los Estados Unidos en 1790, la ciudad de New York era, hacia principios del siglo XIX, una de las más pujantes de dicha Nación. En la década de 1830 se convirtió en un centro financiero sin precedentes y en una fuente de oportunidades para cualquier visionario que transitara por sus estrechas callejuelas cada vez más atestadas de caballos y carruajes. Damas ricamente ataviadas, con ampulosos vestidos de seda y enormes sombreros, y caballeros de frac y galera, comenzaban a disponer de grandes cantidades de dinero para volcar en gustos cada vez más extravagantes. En 1837, un par de jóvenes veinteañeros, aprovecharon la oportunidad y se aventuraron a abrir una tienda de “papelería y artículos de lujo” en el número 259 de la calle Broadway: Tiffany & Young.  Charles Lewis Tiffany le pidió mil dólares prestados a su padre y junto a su cuñado John B. Young, comenzó a gestar un incipiente “estilo americano” que se alejaba cada vez más  de la exagerada opulencia del victorianismo europeo para buscar inspiración en la naturaleza. En el libro” Tiffany’s 20th Century,  A portrait of American Style” de John Loring, se cuenta que el  local abrió sus puertas el 21 de septiembre, recaudando la insólita suma de 4,98 dólares, y que las tarjetas de precios de los productos llevaban la leyenda “no negociable”.

Primer local del año 1837

Poco a poco sus exquisitos patrones llenos de simplicidad, armonía y claridad, que preanunciaban la llegada del Art Noveau, se fueron convirtiendo en sellos característicos del diseño Tiffany, primero en utensilios de mesa y accesorios en plata y más adelante en joyería. En 1867 la empresa recibe el Gran Premio por la calidad de su trabajo en plata en el marco de la Exposición Universal de París, convirtiéndose así en la primera casa de diseño estadounidense a la que un jurado extranjero le confiere dicho honor. Unos años más tarde Charles le compra a su socio la otra mitad del negocio y en 1870 la empresa se transforma en Tiffany & Co, se muda a la esquina de la calle 15 y Broadway, en Union Square y comienza a transformarse en la referencia absoluta del buen gusto, la elegancia y la sofisticación. Una de las primeras medidas que toma Charles en cuanto a sus diseños en plata es la de utilizar una proporción de 925 sobre 1000 (95% de plata pura y el resto de cobre), la misma, gracias a sus esfuerzos y negociaciones, será adoptada por el Congreso de los Estados Unidos como el estándar norteamericano para la plata sterling; demás está decir que la norma 925/1000 es utilizada hasta el día de hoy. Tiffany & Co se había convertido ya en el proveedor número uno de joyas, relojes y accesorios de lujo en los Estados Unidos y su estudio de plateríaera considerado como la primer escuela norteamericana de diseño. Al inicio del siglo veinte, la compañía contaba con más de 1000 empleados y sucursales en Londres, París y Ginebra; la fortuna personal de Charles Lewis Tiffany ascendía a 11 millones de dólares: “el  tenía absoluta fe en la idea de que todo lo que pasara en Tiffany & Co debería no sólo tener la más fina calidad en los materiales, sino que además debía deslumbrar con los mismos atributos en cuanto al diseño”. 

 Local de Union Square 1970 a 1905


 Interior del local




jueves, 23 de septiembre de 2010

Cursos de Historia de la Moda

Joyas que marcaron historia

Objetivos: Desentrañar los numerosos significados que se esconden tras una joya compuesta por determinadas piedras preciosas y con un diseño específico. Entender la relación y el simbolismo que unió a poderosas mujeres del siglo XX con sus alhajas, para aplicarlos en diseños contemporáneos.
Contenidos: El poder y el significado de la ornamentación. Grandes colecciones, grandes marcas, magníficos diseños para magníficas damas.  El significado de la joyería en la imagen de los personajes públicos Análisis de piezas famosas y altas casas de joyería: Cartier, Tiffany, Bulgari.
Duración: 1 mes (1 vez por semana 2 hs)
Docente: Andrea Castro



Breve Historia de la Lencería

Objetivos: Aprender a reconocer y manejar el lenguaje estético de épocas pasadas para poder incorporarlo a diseños contemporáneos. Profundizar en detalles históricos que permitirán realizar acertadas reconstrucciones y puestas de época.
Contenidos: Nacimiento y evolución de las tipologías interiores desde el Imperio Romano hasta nuestros días. Contexto histórico y social. Análisis de tipologías, paletas de color, textiles y elementos particulares por época histórica. Corsets y armazones de falda: de la tiranía a la sensualidad. El gran desarrollo de la lencería durante el siglo XX: del pudor a la funcionalidad. Análisis por década, principales marcas y diseñadores.
Duración: 2 meses (1 vez por semana 2 hs)
Docente: Andrea Castro

Informes: andreacastro20@gmail.com


La mirada de Picasso en la UNTREF

Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso fue un malagueño que tuvo unos ojos de fuego y una genialidad tal que lo convirtió en el más grande artista del siglo XX. Los ojos de Pablo Picasso tenían una mirada penetrante y reflexiva que se apoderaba de todo objeto o sujeto que pudiera satisfacer su voracidad creativa, cuando Picasso miraba, en realidad deseaba. Justamente es, “La mirada del deseo”,  una de las muestras más importantes del año,  que se alberga en la sede Caseros de la Universidad de Tres de Febrero hasta el próximo 30 de octubre. Gracias al Museo de la mencionada universidad (MUNTREF) y a la Fundación Pablo Ruiz Picasso-Casa Natal Málaga nos llega esta exhibición que, a partir de una selección de más de 60 obras sobre papel, nos propone un recorrido por diferentes momentos creativos y cronológicos de la producción del artista; algo que no se veía en la Argentina desde el año 1934.




“La mirada del deseo está organizada en ocho capítulos diferentes, a través de los cuales aparecen representados distintos estilos y lenguajes usuales en Picasso como el cubismo, el clasicismo y el surrealismo, junto a otros con expresiones de un cierto manierismo tardío. El hilo conductor es la representación del cuerpo humano y sus posibilidades estéticas, la mayoría de las veces, como no podía ser de otra forma en Picasso, los cuerpos femeninos son los protagonistas”, nos cuenta Lourdes Moreno Molina, curadora de la muestra y Directora de la Fundación Pablo Ruiz Picasso-Casa Natal. Del arte clásico al cubismo más salvaje, de la maestría académica en el dibujo a una visión primitiva y personal, de las técnicas más sencillas de grabado a las más estrafalarias podemos observar, a lo largo de las obras, el día a día del trabajo del artista.
El primer capítulo, “el cuerpo reconstruido” nos muestra el esplendor geométrico del cubismo y su maravillosa simplicidad absoluta;  en “los cuerpos creados”  aparece el cuadro dentro del cuadro para reflexionar  e intentar desentrañar el momento creativo en sí mismo; “los cuerpos observados” nos trae imágenes grotescas en las cuales la intimidad se transforma en espectáculo (se destaca su particular interpretación de El almuerzo sobre la hierba de Manet) y “la gloria del Mediterráneo” confirma que Picasso no olvida la herencia greco-romana que corre por sus venas, los bellos desnudos de cánones y proporciones equilibradas prueban con elocuencia que solo pudo romper escandalosamente con el arte académico porque lo dominaba a la perfección. 




La pasión que Pablo sentía por las mujeres se refleja claramente en los siguientes cuatro capítulos: en “el eterno femenino” se intenta explicar la presencia absoluta y dominante de este tema en su obra, y en “el deseo”,  el desnudo femenino se enmarca en una temática mucho más profunda aún que nos habla de la atracción entre los cuerpos, su unión y el éxtasis derivado de la misma. “La quietud secreta” hace foco en otro ámbito intimista y femenino, el harén, al cual tenemos acceso de la mano de la maestría del genio: la extensa serie Dos mujeres desnudas, en la que retrata enfrentadas a su ex  mujer Dora Maar y a su nueva esposa Françoise Gilot nos permite ver como Picasso experimenta con las formas, recorriendo el camino desde la figuración al cubismo en ambos cuerpos, mientras mantiene inalterable el  espacio cerrado entre biombos y cortinas que los contiene. Por último “los amores verdaderos” nos maravilla con los retratos de las mujeres a las que el maestro amó con intensidad, y a las cuales inmortalizó como a casi todos los aspectos de su vida: “la obra que se hace es como el diario de uno mismo”, Pablo Piscasso.




Texto: Andrea Castro. 
Fotos: ©Succession Picasso 2010
Cortesía Prensa Untref


Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero
Valentín Gómez 4828, Caseros frente a la estación
De martes a domingos de 11 a 20 horas. Visitas participativas: sábados 15:30 y 17 hs. Hasta el 30 de octubre. Entrada libre y gratuita