martes, 22 de marzo de 2011

Entrevista a Nora Iniesta

Unos días antes de la inauguración de su muestra "Mundo Argentino" y en pleno montaje de la misma Nora Iniesta, muy gentilmente, me brindó una pequeña entrevista que aquí les transcribo. 


Antes que nada Nora me aclaró que esta nueva exhibición no es una muestra nacionalista es, podría decirse, un proyecto albi celeste que se gestó a partir de la unión de la galería y su arte. Nadie le impuso la temática y tampoco influyó en ella el Bicentenario, todo el que conozca su obra sabrá que esa mirada nostálgica y casi infantil sobre nuestra cotidianidad pasada es su sello personal a la hora de crear. “En la infancia se gesta el futuro de uno mismo, la profesión y los valores (para mí hay tres de ellos que son  indiscutibles: no matar, no robar, no mentir). Es el momento en el cual uno ve lo que hará el resto de su vida y no se imagina haciendo otra cosa que no sea lo que ama”. 
Set de pintura patria

Cuando le comento que gran parte de su obra me remite a esa Argentina modelo en la cual la escuela pública era una de las mejores del mundo, Nora me contesta que ella está orgullosa y agradecida de que su educación, desde el Jardín de Infantes hasta la Escuela de Bellas Artes, provenga de instituciones públicas. También me aclara que ella se formó en un ciento por ciento como pintora a pesar de que, en general, cambie el soporte y trabaje con objetos: “yo ensamblo objetos pero veo colores”, me dijo contundente. “Los objetos aparecen, llegan a mí, hay períodos en los que no aparece ninguno y de golpe uno te genera un imán”. Con estas palabras Nora deja en claro que no va por la vida revolviendo ferias y anticuarios es más, me confiesa que cuando viaja solo trae un pequeño souvenir  muy representativo del lugar en donde estuvo y nada más. El acto creativo no se dispara automáticamente en ella cada vez que se cruza con un elemento, primero debe aparecer esa sensación especial que va generando una idea: “cuando encuentro un objeto quizás lo guardo, o lo uno con otro que tenía guardado hace mucho tiempo, voy ensamblando y viendo. Los objetos están cargados de cosas vividas, cada uno es una anécdota, un viaje, un dolor, una alegría. Uno sufre mucho o disfruta mucho determinados instantes de la vida y a partir de esas marcas crea”. 
Serie Bandera Argentina

De su vasta trayectoria internacional surge un dato interesante: el año pasado viajó a París invitada por l’Observatoire de l’Argentine Contemporaine a dar una conferencia en el marco de la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia Argentina, sobre la Pintura Argentina en el proceso de la Independencia y su desarrollo desde el 1800 hasta hoy. Al respecto Nora me cuenta que fue una experiencia más que interesante y que se sintió muy bien abordando al arte argentino desde el lugar de conferencista, además de estar en una ciudad con la que tiene “una conexión especial”. Nora vivió tres años en la Ciudad Luz cuando ganó el Premio Georges Braque en 1980 y fue becada por el Gobierno Francés. Es un lugar al que vuelve asiduamente para disfrutar de su arte, como lo testimonia en el artículo “La luz en París, siempre la luz” que publicó recientemente en la Revista Ñ.
Sobre el final de la charla Nora me dice, respondiendo a mi consulta, que los premios para ella son relativos pero que siempre los vive como una gratificación y un reconocimiento a su obra. El sábado 19 de marzo  su trabajo fue reconocido una vez más  al recibir el Primer Premio Adquisición en la categoría grabado del LV Salón de Artes Plásticas Manuel Belgrano 2010.

Texto y Fotos: Andrea Castro