viernes, 2 de julio de 2010

Fly me to the moon

Como si hiciera falta una explicación Giorgio Armani comentó sobre su colección de Haute Couture Primavera / Verano 2010: "It's about the moon".
“Siempre necesité un concepto para poder meterme de lleno en una colección y ella estuvo allí, para hacerme pensar en algo soñado, romántico y muy lejano a nuestra vida de todos los días”. Las referencias que Armani hizo al objeto celeste no fueron solo literales, muchas de ellas se encontraron, más sutilmente, en la utilización de telas brillosas y luminosas, en los cortes curvilíneos y en los bordados e incrustaciones que recordaron a los tradicionales cráteres de nuestra permanente compañera. El aire sesentoso y el leve toque que remitió al vestuario de la película 2001: Odisea del espacio no fue casual y tampoco el humor que se evidenció claramente cuando la modelo Vlada Roslyakova avanzó por la pasarela personificando a la luna llena, rodeada por un gigantesco disco semitransparente de organza.




El diseñador jugó con jacquares, pieles de avestruz, tules de seda y organzas brillantes y nacaradas que,  en tonos rosados, azulados y champagne se combinaron con puños y bastas ribeteadas con lentejuelas para generar un efecto más etéreo. Las formas de medialuna se ubicaron sobre pecheras (cerrando las chaquetas), hombros (en forma de solapas y escotes) y caderas; también se reflejaron en broches plateados, collares, pulseras y carteras; algunos brazaletes y anillos emularon trozos de hielo esculpidos y cráteres.



 
Armani se lució nuevamente con esta demostración de alta costura con detalles high tech y su estricta propuesta pareció provenir, por momentos, desde el lado más oscuro de la luna. Finalmente ganó el romanticismo y los amplios trajes de noche se mostraron ideales para compartir una cena a la luz de las velas, con Franky Sinatra de fondo y, por qué no, en la Luna.

Texto: Andrea Castro.