
Sus descabelladas imágenes, bizarras y fantásticas pueden mostrarnos a Jesus presidiendo una última cena rapera, la belleza y el charme de divas como Madonna o Uma Thurman y el horror y la mediocridad más absolutos personificados en rubias "damas" baratas, siliconadas, con cabellos y labios de muñeca, que son capaces de cualquier cosa por ganar fama y dinero.
Discípulo de Andy Warhol y llamado el Fellini de la fotografía, LaChapelle, nos hace pensar en su arte como una acción puramente instintiva que excita nuestras emociones, quema nuestras retinas y nos produce profundas sensaciones viscerales.