domingo, 4 de enero de 2009

Ejercicio plástico



El famosísimo mural que David Alfaro Siqueiros pintó en 1933, cubriendo la totalidad de la superficie del sótano de la quinta Los Granados finalmente salió de su encierro y está siendo restaurado por un equipo integrado por profesionales argentinos y mexicanos.

Esta alegoría de la naturaleza, situada en el fondo de un mar imaginario y con una misteriosa sirena como protagonista, traza un puente entre los humanoides de Fritz Lang y el animé de Osamu Tezuka. Ayudado por artistas argentinos (Berni, Castagnino y Spilimbergo) el mexicano, logró unir expresividades y técnicas plásticas propias de algunas de las principales vanguardias del siglo XX (muralismo, futurismo, cinetismo y expresionismo alemán).

La buena noticia es que los restauradores aseguran que luego de 75 años y muchas penurias, el mural se conserva casi intacto y todo indica que será abierto al público a principios del año 2010.